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domingo, 1 de octubre de 2017

Las dos Españas, versión siglo XXI


Unos pusieron las urnas por bemoles y otros los antidisturbios porque a chulo nadie me gana. En medio estaba la gente y, claro, recibió los palos. Agredir y maltratar a personas de la calle como si se tratara de elementos peligrosos no tiene justificación. Se esperaba una jornada de juego del gato y el ratón, de yo abro y tú cierras y al revés - pero jamás de violencia policial injustificada. Algunos – quizás pocos pero en los dos bandos –  han permitido que así suceda. No hay lugar para el debate de eventuales provocaciones; a la vista de lo ocurrido solo se admite la mayor: un grave error en la actuación policial y ya no digamos política. Si Rajoy y sus fenómenos estaban convencidos de que el referéndum era una farsa… ¿porqué reprimirla como si fuera una jauría humana?

Un corresponsal extranjero ha publicado: "De nuevo, España se dispara un tiro en el pie". Desde hoy se abre la versión siglo XXI de las dos Españas, desaparecen los matices, las posibilidades de una solución negociada; aparece la brocha gorda y se instala la manipulación de la imagen, cada uno con la suya. Instalamos la dialéctica hooligan del Barça-Real Madrid en la vida institucional y social. 

Desengañémonos, mienten quienes afirman que eso acaba con Rajoy; al tipo del puro y el Marca solo lo echa una nueva mayoría en el Congreso de los Diputados. Hubo una posibilidad en las últimas elecciones pero naufragó y ya pasó la hora de analizar el porqué. El inquilino de La Moncloa se hará fuerte en una de las dos España porque, además de la derecha, tiene a su vera la extrema derecha en el único país de Europa que no tiene partidos formales de extrema derecha. Los tumultos siempre benefician a los conservadores. Tras la revolución de mayo del 68 en París, que puso todo patas arriba, la derecha francesa siguió gobernando 13 años más.

Al otro lado, los fogoneros de la independencia ya tienen la imagen que necesitaban: la torpe actuación policial contra ciudadanos indefensos, cuya imagen recorrerá todo el mundo a mayor velocidad que la de un triplete de Messi. Un pueblo agredido es un pueblo unido: así se ganan mayorías electorales como no tardaremos en constatar.

 Toni Soler, indepe de pro y autor de magníficos programas en TV3 como “Polònia”, reveló esta semana una estrategia razonable: “Hace falta montar un pollo para que se escuche la voz de Catalunya”. El pollo, sin embargo, ha acabado siendo un Tiranosaurus Rex que se ha llevado por delante todas las estrategias razonables.


Ya sé que conflictos internacionales mucho más graves – incluso con sangre de por medio - se han resuelto tras arduas negociaciones. Sería irresponsable vaticinar que no hay solución pactada posible. Pero se ha permitido la propagación del odio en demasiada gente y se ha clavado demasiadas espinitas en los corazones, lo cual me temo que, como mínimo, prolongará la salida al conflicto muy lejos en el tiempo. Después de este domingo nefasto nadie es capaz de vislumbrar cuándo y dónde termina la oscuridad del túnel en el que unos y otros nos han metido. Solo deseo equivocarme.

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